Pitágoras



Pitágoras

Jámblico

El neoplatónico Jámblico nació en Calcis, en la isla de Eubea, en la segunda mitad del siglo II de nuestra era y murió hacia el año 330. Fue alumno de Anatolio, uno de los discípulos de Porfirio y, más tarde, del mismo Porfirio. A parte de Los Misterios de Egipto fue autor de numerosas obras, la mayoría de ellas perdidas, de las que, sin embargo, se conservan algunos estractos.

Pitagoras - Los versos de oro (completo)

Vida pitagórica (I, XII)

¿Qué es filosofía?

XII. Sobre su discurso acerca de la filosofía y que fue el primero que se dio el nombre de filósofo y las razones para ello.

XII [58] Se dice que Pitágoras fue el primero que se llamó a sí mismo filósofo. Con ello no sólo estaba utilizando un nuevo nombre sino que también estaba instruyendo previamente de forma útil sobre su objeto apropiado. Dijo, en efecto, que la entrada de los hombres en la vida se asemeja a la multitud que acude a las fiestas solemnes. Así como confluyen allí hombres de todas clases, cada uno con un propósito –uno ansioso por vender su mercancía con vistas a obtener una saneada ganancia, otro acude para mostrar su fuerza corpórea en busca de fama, incluso hay una tercera clase, la más libre que se congrega para ver lugares y obras artesanales bellas, hechos y palabras virtuosas, que se suelen dar en las fiestas solemnes– del mismo modo en la vida se congregan en un mismo lugar hombres de todas clases con sus afanes; de unos se apodera el ansia de riqueza y molicie, a otros les invade el deseo de dominio y de mando, les domina una ambición insana de gloria. El más puro es ese tipo de hombre que se dedica a la contemplación de las cosas más bellas, a quien se da el nombre de “filósofo”.

[59] Agregó que era hermosa la contemplación del cielo en su conjunto y la observación de los astros que se mueven en él, pero que ello se debía a la participación de la esencia primera e inteligible. La primera esencia era la naturaleza de los números y proporciones que se extiende a través de todas las cosas, de acuerdo con los cuales todo está armónicamente dispuesto y convenientemente ordenado. Sabiduría es un conocimiento real que versa sobre lo bello, primero, divino, puro, y que tiene siempre una substancia inmutable, por cuya participación las demás cosas pueden ser llamadas bellas. Filosofía es la aspiración a tal contemplación. Hermosa es también esa solicitud por la formación integral que pretende enderezar al ser humano.

Jamblico: “Vida Pitagórica”. Madrid: Ed. Etnos, 1991 Traducción Enrique A. Ramos Jurado (Universidad de Cádiz)